
"No se puede retroceder’: la advertencia de Hernán Lago sobre la violencia de género en Puan
El psicólogo Hernán Lago explicó el funcionamiento de la Mesa Local Intersectorial Puan, el diagnóstico que realizan sus integrantes y los principales desafíos para mejorar el abordaje de las violencias por razones de género en el distrito. Fortalecer la prevención y el trabajo sobre masculinidades aparecen entre los principales desafíos.
La Mesa Local Intersectorial Puan para el abordaje de las violencias por razones de género retomó su funcionamiento con el objetivo de articular a las distintas instituciones y organizaciones que intervienen en esta problemática y generar herramientas que permitan mejorar la prevención y el acceso a la información en todo el distrito.
Así lo explicó el psicólogo Hernán Lago, integrante de la Mesa, durante una entrevista en la que detalló el trabajo que vienen desarrollando y los desafíos que plantea una problemática que atraviesa a distintos sectores de la comunidad.
Según explicó Lago, las mesas locales tienen su origen en la Ley 12.569 de Protección contra la Violencia Familiar y su normativa reglamentaria. En el caso de Puan, el espacio había funcionado durante varios años, luego permaneció inactivo y comenzó a reactivarse nuevamente a partir del año pasado.
“Se realizó un relanzamiento”, explicó Lago, quien señaló que se retomó el vínculo con el Ministerio de Mujeres y Diversidades y con la Dirección de Mesas Locales Provinciales. Desde entonces, representantes de distintas instituciones y organizaciones de la sociedad civil comenzaron a reunirse periódicamente para realizar un diagnóstico de la situación del distrito y establecer objetivos de trabajo.
Una mesa que busca mirar el problema de manera integral
Lago remarcó que la Mesa Local no tiene como función intervenir directamente en cada caso de violencia, ya que cada institución tiene responsabilidades específicas dentro del circuito de atención.
La tarea del espacio intersectorial es diferente: reunir a los distintos actores para analizar la realidad local, detectar dificultades y promover acciones y políticas públicas.
“Lo interesante de tener una mesa a nivel local es que podemos establecer un diagnóstico que nos permita ver en qué condición estamos en algunos aspectos propios de nuestra región”, señaló.
En ese sentido, destacó que las características del distrito de Puan requieren respuestas que contemplen su extensión territorial, la existencia de localidades pequeñas y una importante población vinculada a la ruralidad.
La “hoja de ruta”, una herramienta para toda la comunidad
Uno de los trabajos que lleva adelante la Mesa es la elaboración y difusión de una hoja de ruta sobre violencia de género.
Lago aclaró que no se trata de un documento destinado exclusivamente a profesionales, sino de una herramienta pensada para toda la comunidad.
La idea es que una persona que atraviesa una situación de violencia pueda conocer a dónde recurrir y cuáles son las vías disponibles para solicitar ayuda.
También puede resultar útil para quienes cumplen funciones en instituciones, como docentes de escuelas rurales, que pueden encontrarse frente a una situación y necesitar información para orientar a una persona.
A esta herramienta se suma la elaboración de un “recursero comunitario”, que reunirá información sobre teléfonos y contactos de distintos organismos municipales y provinciales.
La ruralidad, uno de los principales desafíos
La extensión territorial del distrito aparece como uno de los puntos centrales del diagnóstico realizado por la Mesa.
“Somos un distrito muy amplio y, en función de eso, a veces es difícil llegar a algunos lugares”, explicó Lago.
Por ese motivo, uno de los objetivos planteados es fortalecer el trabajo en las zonas rurales, donde las escuelas, las unidades sanitarias y otras instituciones pueden convertirse en puntos fundamentales para acercar información y facilitar el acceso a los recursos existentes.
En ese sentido, destacó especialmente la participación del INTA dentro de la Mesa, debido a su llegada al territorio rural.
Falta de recursos y necesidad de pasar de la queja a la acción
Entre los principales problemas detectados aparece una cuestión que atraviesa a distintas instituciones: la falta de recursos humanos y materiales.
Sin embargo, Lago planteó que uno de los objetivos del espacio es evitar que la Mesa se transforme simplemente en un ámbito de reclamos.
“Lo importante es que el encuentro entre los distintos actores posibilita movernos un poco de ese lugar que a veces nos invita mucho, que es la queja, y empezar a ver no solamente lo que falta, sino aquello con lo que tenemos y qué podemos hacer”, sostuvo.
La intención es identificar puntos críticos y, a partir de allí, generar acciones concretas que permitan mejorar aquellas situaciones donde se detectan dificultades.
El trabajo con clubes y espacios deportivos
Uno de los primeros diagnósticos realizados por la Mesa estuvo relacionado con los clubes y las instituciones deportivas.
La inquietud surgió a partir de que algunos integrantes advertían que no existía un trabajo sistemático sobre violencia de género en determinadas instituciones deportivas, no necesariamente por falta de voluntad, sino por desconocimiento respecto de los materiales y herramientas disponibles.
A partir de ese diagnóstico, la propuesta es acercar recursos a quienes trabajan en los clubes y generar acciones concretas, incluyendo espacios vinculados al fútbol y otras actividades deportivas.
Una deuda pendiente: trabajar con las masculinidades
Durante la entrevista, Lago identificó uno de los desafíos que considera centrales para los próximos años: desarrollar políticas y espacios de trabajo relacionados con las masculinidades.
“Quizá un abordaje en relación a las masculinidades sigue siendo, a mí me parece, un poco la deuda que tenemos”, afirmó.
El psicólogo explicó que el trabajo con las víctimas resulta fundamental y constituye una parte central de las intervenciones actuales, pero consideró necesario avanzar también sobre los factores culturales y sociales vinculados a las conductas violentas.
Según planteó, trabajar sobre las masculinidades puede contribuir a generar un cambio de paradigma y evitar que las políticas de intervención lleguen únicamente cuando la situación de violencia ya se produjo.
Prevenir antes de llegar a la urgencia
Para Lago, otro de los grandes desafíos es fortalecer las políticas de promoción y prevención.
El problema, explicó, es que las instituciones suelen encontrarse permanentemente frente a situaciones urgentes que requieren respuestas inmediatas, dejando en un segundo plano el trabajo preventivo.
“La prevención siempre es, generalmente en estas problemáticas, la promoción y la prevención es lo más complejo”, sostuvo.
En ese contexto, consideró que resulta necesario sostener políticas públicas a largo plazo, aun en momentos en los que determinados discursos sociales puedan cuestionar o intentar hacer retroceder los avances alcanzados en materia de género.
“Hay pasos que se van dando que son lugares ganados que no se pueden perder”, afirmó.
Una Mesa abierta a nuevas instituciones
Actualmente participan de la Mesa representantes del Juzgado de Paz, Fiscalía, Educación, INTA, Poder Legislativo, Área de Género, Área de Promoción Social, Servicio Local, CPT, organizaciones de la sociedad civil, Salud Mental y CPA, entre otros actores.
Lago señaló que el espacio permanece abierto a instituciones y organizaciones que puedan aportar al abordaje de las violencias por razones de género.
Uno de los desafíos, reconoció, es sostener la participación debido a que se trata de una tarea adicional para personas que ya tienen responsabilidades dentro de sus instituciones.
El objetivo, sin embargo, es consolidar una estructura intersectorial que permita sostener el trabajo más allá de una determinada área municipal.
“No se puede retroceder”
En el tramo final de la entrevista, Lago sostuvo que, pese a las dificultades, el desafío es continuar fortaleciendo las políticas de prevención y abordaje.
“Tenemos que seguir sosteniendo a pesar de algunas cuestiones de época que parece que intentan ir hacia atrás en vez de ir hacia adelante”, expresó.
Y agregó: “No se puede retroceder en esto”.
Para el profesional, las situaciones de violencia de género y los femicidios continúan siendo una realidad y requieren mantener el trabajo institucional y comunitario.
En ese sentido, consideró que el abordaje de las masculinidades constituye uno de los espacios más complejos, pero también uno de los que resulta necesario afrontar si se pretende actuar antes de que la violencia llegue a situaciones extremas.
Desde la Mesa Local Intersectorial Puan invitaron a las instituciones y organizaciones interesadas a acercarse y conocer el trabajo que se viene realizando. También señalaron la importancia de difundir las herramientas disponibles para que la información pueda llegar a todos los sectores del distrito, incluyendo las localidades más pequeñas y las zonas rurales.